Tips de fitness y nutrición de los países más saludables

Si bien el mundo se encuentra en medio de una crisis de salud pública con el virus COVID-19, todavía hay muchas cosas que todos podemos aprender de los hábitos de salud y bienestar de quienes viven en los países más saludables del mundo.

 

Cada año, el índice de países más saludables de Bloomberg clasifica a 169 naciones en varios factores para determinar su salud en general. Evalúan a los países sobre medidas como la esperanza de vida, la incidencia de la obesidad y el consumo de tabaco, así como las consideraciones medioambientales, como el acceso al agua potable y el saneamiento.

Encabezando la lista en 2020 estuvo España, con una vida media de 83,5 años. Completando los cinco primeros de la lista estaban Italia, Islandia, Japón y Suiza.

Desafortunadamente, México no se ubicó entre los 30 primeros en el índice el año pasado, principalmente debido a la epidemia de obesidad que continúa asolando al país. Si bien los mexicanos hacen más ejercicio que nunca, se considera que un gran porcentaje todavía son sedentarios.

Entonces, ¿qué puede aprender México de estos líderes mundiales en bienestar y esperanza de vida?

 

Comer más SIMPLE

La salud y el bienestar general de una persona están determinados en gran medida por lo que come. En México, las dietas promedio han aumentado en tamaño de porciones, grasas saturadas y calorías a lo largo de los años y el deseo de conveniencia ha hecho que muchas personas consuman alimentos y bebidas más altamente procesados.

La creciente epidemia de obesidad así como las enfermedades crónicas relacionadas, se correlacionan con un aumento en el consumo de alimentos ultraprocesados.

Por el contrario, muchas naciones europeas se han mantenido fieles a sus tradiciones culinarias a lo largo de los años y consumen dietas que incluyen menos alimentos procesados, son más bajas en grasas no saludables y más altas en verduras, fibra y proteínas magras.

En la lista de Bloomberg de países más saludables, las poblaciones de España e Italia suelen seguir una dieta mediterránea, que se ha demostrado que es una de las más nutritivas a nivel mundial porque se centra en grasas saludables, verduras, legumbres, pescados y mariscos, que promueven la salud del corazón. Además, España, al igual que muchos otros países europeos, es conocida por las comidas de tapas (platos pequeños), que fomentan las porciones del tamaño adecuado.

Si bien se encuentran a miles de kilómetros de la región mediterránea, las poblaciones de Islandia y Japón también siguen dietas tradicionales que se centran en alimentos integrales versus procesados ​​e incluyen pescado, mariscos y verduras. El estilo de comer de Japón fomenta los sabores naturales en los alimentos en lugar de mojarlos en salsas. Las dietas islandesas suelen centrarse en el cordero, los mariscos y los lácteos.

Finalmente, si bien Suiza puede ser conocida por su rico y decadente queso y chocolate, también basan su dieta en comer alimentos reales y sin procesar que crean saciedad y evitan comer en exceso.

 

Moverse MÁS

En cada uno de los cinco países más saludables de la lista, el ejercicio al aire libre reina sobre los gimnasios de interior. En Islandia, un país que se mueve más que cualquier otro país de Europa, las caminatas al aire libre y la natación encabezan la lista de entrenamientos favoritos. España, Italia y Japón tienen muchas oportunidades para caminar, hacer senderismo y correr al aire libre, mientras que Suiza cuenta con algunos de los mejores lugares para esquiar del mundo en los Alpes suizos.

En general, los países más saludables tienen muchas opciones tradicionales de ejercicio en interiores y exteriores, pero también maximizan el movimiento en las actividades diarias de la vida, como caminar a la tienda o tan simple como ponerse a trabajar en su jardín.

Además de las tendencias de nutrición y acondicionamiento físico que adoptan todos estos países (alimentos integrales, porciones más pequeñas, ejercicio regular), todos tienen una excelente calidad de aire, menos problemas con la adicción a las drogas opioides y más pueblos y ciudades para caminar, todo lo cual contribuye a una expectativa de vida más larga.

Los mexicanos hacen más ejercicio que nunca, pero no logramos avances en la cocina, que es tan importante para la salud en general. Siguiendo el ejemplo de nuestros vecinos más saludables, los mexicanos harían bien en volver a comer alimentos integrales y sin procesar que brinden un equilibrio de macro y micronutrientes. Combinado con el ejercicio regular, un cambio en la dieta sin duda ayudaría al país a subir en la clasificación mundial de salud y, lo que es más importante, a aumentar tanto la calidad de vida como la esperanza de vida de todos sus ciudadanos.