¿DEBES ESTIRAR ANTES Y DESPUÉS DE ENTRENAR?

De por sí, hacer ejercicio de forma constante ya es bastante difícil, y con tanta cosa que recordar sobre tu rutina, es más fácil olvidarlo todo. Una parte del ejercicio en la que constantemente veo desacuerdos, es el estiramiento. Algunas personas se oponen porque creen que es una pérdida de tiempo y otras creen que es de vital importancia para prevenir todo tipo de lesiones. 

En realidad, estirar no es tan simple como parece. Hay varios tipos de estiramiento y cada uno es beneficioso durante un punto distinto de tu entrenamiento.

En este artículo vamos a eliminar la confusión de una vez por todas y explica cómo debe encajar el estiramiento en tus hábitos de entrenamiento para que finalmente puedas volver a lo que es realmente importante: hacer ejercicio.

Para empezar, ¿por qué debes estirar?

En general, el estiramiento es una gran práctica para a incorporar a tu rutina diaria, incluso si no haces ejercicio con frecuencia. El estiramiento mantiene los músculos flexibles y capaces de completar todo su rango de movimiento. Si no eres muy flexible puedes enfrentarte a una mayor probabilidad de distensión muscular, dolor en las articulaciones, lesiones, etc.

Pero resulta que “estirarse” no es tan simple como parece. Hay estiramientos estáticos, dinámicos, pasivos y más. Y cada uno de estos tipos es adecuado para diferentes momentos de tu entrenamiento.

El estiramiento estático es probablemente a lo que estás acostumbrad@. Implica adoptar una pose y permanecer así por cierto tiempo, como quedarte tocando los dedos de los pies estando de pie. Por otro lado, el estiramiento dinámico implica mover un músculo a través de su rango de movimiento cierta cantidad de veces, como balancear una pierna hacia adelante y hacia atrás. Y los otros tipos de estiramiento pueden ser beneficiosos pero no son tan comunes.

Un calentamiento antes de entrenar debe ser activo y debe incluir estiramientos dinámicos para mejorar el rango de movimiento y disminuir las lesiones al preparar los músculos adecuadamente para el ejercicio y ayudarlos a lograr una funcionalidad completa. Muchas tensiones ocurren cuando el músculo se ve obligado a realizar un movimiento para el que no está listo. Si haces estiramientos estáticos, tus músculos pueden relajarse antes de empezar la acción.

¿Debo estirar después de entrenar?

Si te gustan más los estiramientos estáticos que los dinámicos, no tienes que renunciar a ellos. Son beneficiosos después de hacer ejercicio para ayudar a que tus músculos se relajen y se preparen para el siguiente entrenamiento.

Si bien el estiramiento probablemente no haga que te duela menos el cuerpo al día siguiente (lamento decirte que en este punto, el daño ya está hecho), lo que sí hace es ayudar a mejorar el flujo sanguíneo a las extremidades. La sangre entrega nutrientes y oxígeno a los músculos afectados, lo que ayuda en la recuperación y el rejuvenecimiento. También se calma el sistema nervioso y disminuye la frecuencia cardiaca.

Aunque para muchos todo este calentamiento y enfriamiento puede parecer una pérdida de tiempo, entrar y salir de un entrenamiento es de vital importancia para evitar lesiones y disminuir el estrés en el corazón y otros órganos. Por lo tanto, si tu pretexto de no querer dedicar a esto 10 minutos antes y 10 minutos después es que “no tienes tiempo”, considera entonces acortar tu entrenamiento real, ya que tu salud y bienestar te lo agradecerán a la larga.