AJUSTE DEL ENTRENAMIENTO PARA NUESTRA “NUEVA NORMALIDAD”

Para la mayoría de nosotros, los gimnasios han reabierto y podemos volver a entrenar mejor. Sin embargo, este es un entorno de entrenamiento "más normal" que el que tuvimos al inicio de la pandemia, pero definitivamente no es el entorno de entrenamiento "NORMAL".

Con los efectos persistentes del COVID-19 y las pautas de seguridad implementadas, se nos presentan algunas limitaciones únicas y sin precedentes. Los gimnasios se ven diferentes, las pautas de seguridad se aplican estrictamente y el distanciamiento social es algo real. En muchos casos, estos factores darán lugar a nuevos obstáculos que tendremos que atravesar.

 

TIEMPO

Esto puede parecer una barrera a primera vista, pero esta limitación de tiempo puede ser una bendición disfrazada. ¿Por qué? Porque nos obligará a entrenar más rápido, lo que inherentemente aumentará nuestra capacidad de trabajo que probablemente disminuyó durante el bloqueo. Un entrenamiento más rápido podría significar una mejor capacidad para recuperarse, tolerar el volumen y, a su vez, adaptarse y ganar fuerza una vez que las pesas comienzan a ser más pesadas. ¡Esa es una gran victoria! 

ESPACIO

Junto con las regulaciones del tiempo, muchos gimnasios han implementado "estaciones de trabajo" o áreas de entrenamiento designadas para permitir el distanciamiento social. Esto significa que debemos permanecer dentro de un área durante toda la sesión o hasta que se nos permita cambiar de zona. Nuestra única opción es ser pacientes y acoplarnos al espacio que nos han designado. Claro, que si eres levantador de pesas, esto no representa un gran problema.

SEGURIDAD

Esta es la restricción que, de hecho, puede ser más tediosa.  Sobre todo limpiar constantemente el equipo que utilizamos y entrenar con cubrebocas. 

Limpiar el equipo es imprescindible, pero también nos quita tiempo que podemos usar para entrenar. Una buena opción es usar la menor cantidad de equipo para dedicarle más tiempo  al entrenamiento y no a la limpieza.

Por otro lado, los cubrebocas exigen más la musculatura de la respiración, por lo que es importante tener cuidado con la forma de llevar a cabo el trabajo basado en acondicionamiento o el entrenamiento de densidad. La mejor solución posible aquí es pecar de cauteloso; comenzar lento y ligero para permitir que nuestro cuerpo se vaya adaptando a la máscara. 

Es probable que la "nueva normalidad", te guste o no, esté aquí para quedarse en el futuro. Se necesitará algo de tiempo, aprendizaje, adaptación y mucha comunicación para que funcione y obtener los mejores resultados. ¡Ánimo!